Con detenimiento, observa la apariencia de la tarjeta y manténgala en su poder durante la operación y hasta el cierre de la venta.
Fijese muy bien y compare la firma del panel de la tarjeta con la del pagaré de venta.
Si su negocio cuenta con una TPV, compare el número grabado en relieve de la tarjeta con el número impreso en el pagaré de venta.
No permita que sus clientes tengan acceso a la papelería, boletines de prevención, información impresa para identificación de las tarjetas fraudulentas, listas de límites de piso, máquina transcriptora o TPV.
Evite elaborar dos o más pagarés de una venta con una misma tarjeta.
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No acepte pagaré preelaborados (realizados fuera del establecimiento sin la presentación de la tarjeta).
Utilice su TPV para todas las transacciones.
En caso de que el equipo no lea la banda magnética de alguna tarjeta, invariablemente llame a su banco donde la obtuvo para solicitar la autorización.
Si la tarjeta se encuentra boletinada, presenta imágenes sobrepuestas o extrañas en cualquier parte, o si sospecha que ha sido regrabada, pide autorización a su banco y de ser necesario recoja la tarjeta, pero sin ponerse en riesgo a si mismo ni a sus empleados.